Atiende bien lo que te quiero explicar, hijo mío:
Cuando veas un ciervo sin cuernos y la barriga gorda debes saber que
es una hembra preñada.
Nunca debes matar a una cierva preñada porque, pasadas seis lunas tendrá un cervatillo que crecerá y podremos cazarlo en un par de años.
Si matas a la cierva no tendremos comida los años próximos
porque habrás matado a la cría
que aún no ha nacido